TP4 | Aproximación documental

Regla personal

Tené en claro desde el principio cuál es el mensaje que querés transmitir y cómo querés transmitirlo. Está bien partir de un concepto ambiguo, pero es necesario siempre encontrar el modo de llevar tus ideas a la realidad para concretizarlas y que así el espectador comprenda aquello que ve. 

Evaluación personal

En un principio, me entusiasmó mucho la idea de hacer un documental. Cuando se nos ocurrieron las primeras ideas me generó interés llevar a cabo una investigación sobre los temas y posteriormente plasmarlos de modo audiovisual. Fue decepcionante, sin embargo, el no poder realizar aquello que teníamos en mente, tanto por factores externos (no encontramos al personaje que deseábamos grabar) como por la confusión a la hora de concretar una idea particular. Me resultó algo frustrante el no entender qué era exactamente lo que debíamos hacer, y las características que debía de tener un documental observacional. De haber tenido las ideas más claras y de haber contado con más tiempo y etapas de corrección, creo que el resultado final hubiese sido más satisfactorio. Puedo además afirmar ahora que la modalidad observacional no es mi predilecta, ya que la considero personalmente bastante limitante.  Aún así, rescato que me ayudó a desarrollar mi paciencia y a observar cosas que normalmente no notaría.

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Parcial domiciliario

Fotógrafo

Jeff Wall (Vancouver, 1943)

Título

After “Invisible Man” by Ralph Ellison, the Prologue (1999-2000)

Tema

La obsesión de un hombre con la idea de su propia invisibilidad, y el uso de la luz como un elemento tanto literal como metafórico para darle protagonismo a los sectores más marginados de la sociedad.

Significado denotado

La fotografía muestra a un cuarto caótico y abarrotado de diversos objetos. Tanto en las paredes, como en el suelo y el techo, se pueden apreciar un sinfín de varios elementos: cúmulos de libros y papeles, prendas de ropa colgando, pilas de platos. En medio de ese desorden se encuentra un hombre adulto, al que alude el título de la fotografía. El sujeto lleva puesta una musculosa blanca, pantalones marrones con tiradores y está descalzo. Se encuentra sentado en una silla plegable, encorvado, con los codos sobre las rodillas. No se alcanza a ver su rostro entero, ya que está posicionado casi a espaldas de la cámara. En sus manos sostiene una olla plateada y un trapo. A su derecha, junto a la pared, hay una cama deshecha. A su izquierda se encuentran un sillón verde cubierto en papeles y una mesita de madera, bajo la cual hay una caja. Frente a él hay una estructura cubierta con tela, en medio de dos columnas, y junto a esta se encuentra una cómoda, sobre la cual está apoyado un tocadiscos. En la parte izquierda de la fotografía hay una mesada y un estante, ambos cubiertos con platos, comida, y otros utensilios. Aquello que llama más la atención de la imagen es definitivamente el techo de la habitación, el cual está atestado de miles de bombillas de diferentes tipos, algunas encendidas y otras no.

Significado connotado

Es principalmente a través de los objetos que el fotógrafo posiciona frente a la cámara que se construye el significado implícito propio de la imagen. La acumulación de estos diversos elementos, dispuestos en el espacio de forma caótica, contribuye a construir una sensación  de claustrofobia, ansiedad y hasta soledad. El hombre está posicionado en un segundo plano, como si fuese un objeto más. Su identidad se pierde en aquél inmenso desorden. Es esta precisamente la idea central de la fotografía: la “invisibilidad” de un hombre que es maltratado e ignorado por la sociedad, y el modo en el que este busca – literal y metafóricamente – salir a la luz. Su solución es colmar la pequeña habitación en la que vive de millares de bombillas.

Procedimientos de connotación

  • Fotogenia

La clave lumínica de la fotografía es alta: la iluminación es pareja y suave, no hay un gran ratio de contraste (probablemente de 2:1 o 4:1) y las sombras no son muy marcadas. La luz principal, que es cenital, proviene de las numerosas bombillas que cuelgan del techo, otorgándole una iluminación uniforme a la escena y proporcionándole abundante luz.

El fotógrafo tomó estas decisiones probablemente con la intención de que el espacio – y los objetos que lo ocupan – sean lo principal de la imagen, lo que el espectador observe con más inmediatez. Estando todos los elementos del cuarto iluminados y en foco, el observador puede detenerse en cada uno de ellos, examinando las condiciones en las que vive el sujeto de la fotografía. Esto permite que uno pueda adentrarse en su mundo y empatizar con él.

A pesar de que el hombre de la fotografía haya colgado esas lámparas para rehuir de su metafórica invisibilidad, es irónico que no se encuentre más iluminado que otros elementos presentes en la escena. De hecho, debido a la iluminación uniforme del espacio, el sujeto no se destaca cuando uno observa la fotografía por primera vez, pareciendo un objeto más dentro de esa caótica habitación. En este caso el fotógrafo nuevamente logra transmitirle al espectador la soledad y el desamparo de un individuo que es constantemente ignorado.

Es gracias al encuadre y la altura de cámara (idéntica a la altura del hombre) que también se crea la sensación de proximidad con el sujeto. El espectador comprende que casi todos los elementos del cuarto se encuentran dentro de los bordes de la imagen, y que no hay mucho más espacio más allá de estos, creando una sensación casi de claustrofobia. De este modo, aunque el hombre no se encuentre en primer plano, comprendemos y también nos vemos afectados por sus sentimientos de opresión y ansiedad.

  • Pose

El hombre le da la espalda a la cámara y está posicionado con una postura de tres cuartos, de modo que no se puede ver claramente su rostro. Considerando que uno de los temas que trata la fotografía es la sensación de ser invisible, estas decisiones que el creador tomó fueron acertadas. El hecho de que su expresión permanezca oculta – impidiéndonos de analizar con detalle su gestualidad facial – crea cierta distancia entre él y el espectador (contrariamente a la elección del encuadre y de la altura de cámara), ya que no se pueden apreciar indicios sobre sus pensamientos, emociones o su personalidad.

La pose corporal del hombre también construye sentidos implícitos sobre la fotografía. Se encuentra sentado de forma encorvada, con los hombros alzados y los codos sobre sus rodillas. A juzgar por la posición de su cabeza, no parece estar muy pendiente de su tarea, ya que no está observando la olla y el trapo que sostiene en sus manos. Pareciera más bien que tiene la mirada perdida. Por todos estos detalles se puede inferir el estado emocional del hombre: cansado, desamparado y ausente.

  • Objetos

En primer lugar, en el espacio representado no parecen haber ventanas. Su ausencia podría significar que el personaje reside en alguna especie de sótano. El hecho de que tanto la cama como los elementos típicos de una cocina se encuentren en un mismo ambiente, indica que probablemente el cuarto representa la totalidad del hogar del hombre. Esto alude a su condición de marginado y a su baja clase social, así como la ropa que viste y la apariencia del mobiliario que llena la habitación. En el espacio además se ve una única cama y prendas masculinas de adulto, por lo que se puede inferir que el hombre vive sólo en aquél cuarto, sin familia u otra clase de compañeros. Este hecho contribuye a construir la sensación de soledad que aflige al personaje.

La bandera estadounidense que está colgada en un rincón del cuarto evidencia la nacionalidad del hombre. Si se toma en cuenta su vestimenta y algunos de los objetos presentes en el cuadro (como el tocadiscos), se puede inferir que la fotografía está ambientada en una época en la que existía una fuerte discriminación contra la comunidad afro-americana. Este hecho explica ulteriormente la idea central de la fotografía: la invisibilidad de los sectores marginados de la sociedad.

El extremo desorden que acaba convirtiendo al cuarto en un espacio hermético transmite la sensación de ansiedad y aislamiento que el hombre siente. Las bombillas que él cuelga representan su intento de hacerse visible. Sin embargo, se podría argumentar que, irónicamente, el cúmulo de bombillas acaba por acrecentar la sensación de claustrofobia que provoca el caos de la habitación. Además, parecen ser más las bombillas que están quemadas o apagadas en comparación a las que se encuentran encendidas. Esto podría indicar que sus intentos de acabar con su metafórica invisibilidad resultaron fútiles. 

  • Sintaxis

Los objetos presentes en la imagen remiten a una misma idea: que el individuo que habita ese espacio es de clase baja, y que tanto el maltrato que sufrió por parte de la sociedad como su propio tormento interior lo llevaron a vivir en esas condiciones. Se puede afirmar entonces que todos los elementos de la fotografía poseen una afinidad semántica, por lo que predomina la sintaxis isotópica. Sin embargo, se podría argumentar que la iluminación suave, cálida y de clave alta no refleja efectivamente el estado emocional del sujeto, quien se siente ignorado y despreciado por la sociedad. Esta idea podría constituirse como una potencial sintaxis alotópica.

  • Trucaje

Por lo general no se trabajó. Probablemente se ajustó en post-producción algún parámetro referido a la exposición y el color.

  • Esteticismo

La elaborada escenografía que construyó el fotógrafo, y la minuciosidad con la cual posicionó a cada objeto presente en la escena, evocan a la tradición pictórica de la Francia neoclásica, muy marcada en  todas las obras de Jeff Wall.

La influencia de la pintura en Wall se conecta también con el concepto de las tableaux vivant (“cuadros vivientes”, en francés), a las cuales la foto hace referencia. Las tableaux vivant (concepto que remonta al siglo XIX en Francia) son fotografías en las que los actores están dispuestos en el espacio a la manera de los personajes de un cuadro.

El espacio extraño y hermético que el fotógrafo logró crear remite además al surrealismo o a mundos de fantasía.

TP3 | Rodaje en set

Propuesta de arte

Como propuesta de arte, imitamos y adaptamos la imagen seleccionada en base a lo que se requería representar en el guión de nuestro proyecto. Se mantiene la estética que se ve en la imagen original durante todas las escenas, para así generar continuidad espacial entre ellas. Durante el transcurso de la historia, se añaden elementos a la escenografía que enriquecen el sentido de las escenas. Para representar el estado anímico del personaje principal usamos como recurso el desorden de los objetos que se ve en la puesta en cuadro. Este recurso aporta a contrastar las imágenes según las emociones del personaje: cuando ella se halla en la tranquilidad la habitación está ordenada, y desordenada cuando se perciben de su parte sentimientos más oscuros.

Memoria personal

En primer lugar, fue una gran ayuda para mi rol el hecho de que los equipos de arte de ambos grupos se unieran para conseguir los elementos de escenografía, utilería y vestuario necesarios.

En la etapa de pre-producción, que fue aquella en la que tuve más tareas, la mayor complicación fue encontrar el modo de que los paneles y el suelo se asemejaran a los de la imagen de referencia. Decidimos forrarlos con tela, aunque en retrospectiva tal vez no fue la mejor decisión, ya que no fue fácil encontrar  una tela que tuviese la textura y el color indicado. Esto posteriormente dificultó en la post-producción la corrección de color.

Además, surgieron algunos inconvenientes durante el ensayo cuando nos percatamos de que la puerta no era similar a la de la referencia y de que, al armar los paneles, había un hueco sobre esta. Logramos arreglar la puerta y pintarla, pero durante el rodaje los paneles y el hueco sobre la puerta no quedaron como imaginábamos.

Respecto a la utilería, no tuvimos problemas mayores consiguiendo o armando los elementos que necesitábamos.

Durante el rodaje el mayor problema y aquello que consumió la mayor parte de nuestro tiempo fue armar la escenografía. Podríamos haber solucionado esto de haber practicado más durante el ensayo y de haber planeado con más detalle que herramientas y materiales íbamos a necesitar. También sentí que nos perjudicó el hecho de que el video assist no funcionara, ya que esto no me permitió ver cómo lucían los elementos de escenografía y utilería en las tomas. Otra complicación fue, en mi opinión, el poco tiempo de pre-producción con el que contamos. Esto conllevó, entre otras cosas, que el guion no estuviese bien definido hasta pocos días antes del rodaje, perjudicándonos a todos con nuestros respectivos roles.

TP2 | Díptico fotográfico

FOTOGRAFÍA 1 | Estelas ocultas

Tema

Una senda lumínica secreta que genera incógnitas sobre qué se encuentra en su inicio y final.

Significado denotado

La fotografía muestra un pasillo con cuatro puertas que se encuentran cerradas. El espacio fotografiado resultaría insulso y unario de no ser por las luces verdes que iluminan el suelo y se reflejan en otras superficies, generando un segundo sentido.

Significado connotado

  • Fotogenia: La fotografía se subexpuso ligeramente con el fin de que tuviera una clave lumínica baja con fuertes contrastes y así poder crear un mayor aire de misterio. La iluminación proviene de una única fuente de luz puntual y artificial de tono verdoso. La luz es por lo tanto el elemento primordial de la fotografía, ya que determina sus sentidos y jerarquías, no habiendo ningún otro objeto dentro del espacio. Es mediante este camino lumínico entonces el modo en el que construye el espacio, dando incluso una sensación de falsa profundidad mediante la construcción de su reflejo en la puerta, que semeja otra estela que proviene de una dirección opuesta y que converge en el mismo punto, fuera de campo. Los caminos podrían semejar también rastros de una presencia pasada y oculta. La estela de luz es además aquello que guía al espectador y que deja otras partes del espacio (las puertas) en completa oscuridad. La presencia de otras puertas en la composición, que quedan sumidas en la oscuridad, generan interrogantes sobre por qué el camino lumínico se dirige hacia el final del pasillo y no hacia ellas. Esta falta de luz en esas zonas llama también nuestra atención, siendo una incógnita aquello que se encuentra más allá del umbral, y genera un equilibrio en la composición.
  • Pose: No se trabaja.
  • Objetos: No hay objetos en la fotografía, pero su ausencia en el espacio contribuye a crear una sensación de anormalidad y misterio. Como ya se dijo anteriormente, las luces acaban formando una especie de camino, cuyo inicio y final desconocemos, originando así incógnitas sobre qué es aquello que se encuentra fuera de campo. Sin embargo, la estela de luz podría también interpretarse como un objeto (como cuerdas o cables) que conecta a dos elementos ausentes en la fotografía.
  • Sintaxis: El espacio representado es cotidiano y no hay nada en él que llame nuestra atención. La luz que lo ilumina, por otro lado, se destaca por su artificialidad. Por esto se presenta un contraste entre la rareza que genera la senda lumínica y el pasillo ordinario. Se podría decir entonces que la sintaxis en este caso es alotópica.
  • Trucaje: No se trabaja.
  • Esteticismo: El tono verde de la iluminación  recuerda a los dispositivos de visión nocturna, que a su vez remiten a lo paranormal y lo oculto. Se podría interpretar entonces que el rastro de luz es una estela secreta que puede ser vista sólo bajo ciertas condiciones. El efecto provocado por esta iluminación también genera un aire futurístico.

Estilo

Mediante un tiempo de exposición largo (30 segundos) y la menor apertura posible del diafragma (f/22), se buscó registrar el recorrido de una luz puntual y artificial, que es la única iluminación presente en la composición. Esta técnica se denomina fisiograma. Se utilizó un lente zoom angular con una distancia focal de 18 mm con el fin de poder representar al espacio de la forma más amplia posible.

Encuadre

Se optó por un encuadre ligeramente sesgado y asimétrico para otorgarle un mayor dinamismo a la fotografía, acentuando así los rastros del movimiento lumínico. Con el fin de resaltar el camino en el suelo se eligió también un plano picado y abierto. Además se colocó la cámara a la altura promedio de una persona para que el espectador se sienta más inmerso en el espacio representado. La fotografía fue tomada de modo que su zona más importante (donde la estela y su reflejo casi convergen) se encontrara en uno de los cuatro puntos de intersección imaginarios de acuerdo a la regla de los tercios.

Valores técnicos

  • Cámara utilizada: Nikon D3100
  • Lente utilizado: Nikon DX  AF-S NIKKOR 18-55 mm f/3.5-5.6G VR
  • Distancia focal: 18 mm
  • Valor de diafragma: f/22
  • Obturación: 30″
  • Sensibilidad: ISO 400
  • Material sensible: Sensor CMOS con formato DX de 14.2 megapíxeles

FOTOGRAFÍA 2 | Umbrales arcanos

Tema

El descubrimiento de un enigma oculto.

Significado denotado

La fotografía muestra a un hombre que se asoma con cautela a través del umbral de una puerta. Su mirada extrañada se dirige hacia abajo, desde donde proviene una luz verdosa que ilumina parcialmente la escena.

Significado connotado

  • Fotogenia: Se mantuvo la iluminación de la fotografía anterior: en este caso la imagen tiene también una clave lumínica baja y un fuerte contraste, que junto al tono verde característico de ambas fotos contribuye a generar un clima de misterio. La luz artificial se utilizó con un estilo expresionista y de forma supina, iluminando al personaje desde la parte inferior de la escena. Este tipo de iluminación no es común en la naturaleza, por lo que aumenta el clima sombrío y paranormal de la foto.
  • Pose: Lo que se entrevé de la pose del personaje – cuyo cuerpo se encuentra mayormente oculto en las sombras – genera una sensación de suspenso o tensión. Ya que las puertas no se distinguen claramente, el personaje parece estar emergiendo de la oscuridad. Solo se pueden apreciar su rostro y la mano con la que se aferra de la puerta. La pose, o más bien su parcial ocultación, connota una sensación de precaución o inquietud dirigida hacia un elemento que permanece como una incógnita. A juzgar por su gesto (el ceño y los labios fruncidos, el hombro tensionado y la mano que se aferra a la puerta), se podría inferir que existe una razón que desconocemos que lo llevó a mirar a través de la puerta con esa actitud particular, como temiendo aquello que se esconde detrás. El fuera de campo es entonces nuevamente un elemento primordial de la fotografía, ya que esta no muestra qué es aquello que el sujeto está contemplando con extrañeza, ni el lugar de donde provino, o siquiera el resto de su cuerpo.
  • Objetos: No se trabaja.
  • Sintaxis: Al igual que en la fotografía anterior, la sintaxis es alotópica: la insólita iluminación contrasta con el espacio ordinario y – en este caso – también con el personaje, que no posee ningún elemento que llame particularmente la atención. La brillante luz verde en el medio de la fotografía además de cierta forma interrumpe la oscuridad presente en resto de la imagen.
  • Trucaje: No se trabaja.
  • Esteticismo: Se mantuvo la iluminación verdosa de la fotografía anterior, pero en este caso con la luz supina se quiso generar también un clima de terror.

Estilo

Se buscó subexponer la fotografía mediante una apertura del diafragma muy cerrada y el uso de una única fuente de luz artificial, posicionada en la parte inferior de la escena, fuera de campo. Estas decisiones se tomaron para generar un mayor clima paranormal y de misterio.

Encuadre

Se optó por un encuadre simétrico, en el que el personaje, teñido de verde, se encuentra en el medio del plano, contrastando fuertemente con las dos puertas a sus costados que funcionan cómo espacio negativo. La cámara fue posicionada a una altura normal y se utilizó un plano medio, con el fin de enfatizar  el rostro y la mano del sujeto. La parte inferior del espacio, que es el área que el personaje observa, se mantuvo fuera del plano para generar más misterio y dar vuelo a la imaginación del espectador.

Valores técnicos

  • Cámara utilizada: Nikon D3100
  • Lente utilizado: Nikon DX  AF-S NIKKOR 18-55 mm f/3.5-5.6G VR
  • Distancia focal: 18 mm
  • Valor de diafragma: f/22
  • Obturación: 20″
  • Sensibilidad: ISO 400
  • Material sensible: Sensor CMOS con formato DX de 14.2 megapíxeles

Díptico

Mediante las dos fotografías se quiso crear un aire de misterio y suspenso que además remitiera a lo paranormal. Para conseguir este clima se emplearon recursos y técnicas similares en ambas imágenes: una clave lumínica baja que generara un gran contraste, el uso de una luz artificial de tinte verde y encuadres que resaltaran la importancia del fuera de campo. De este modo acabaron por construirse en el díptico incógnitas sin resolver, con el fin de dar vuelo a la imaginación del espectador y que estos experimenten una sensación de inquietud. Se buscó que esta emoción particular creciera progresivamente mediante el orden particular de las dos fotos: la tensión que genera el fuera de campo es mayor en la segunda imagen que en la primera.

Aunque ambas composiciones son similares en su estética y clima, se pueden distinguir varios elementos que las diferencian. La primera fotografía se centra en representar un espacio sin objetos ni personas, en el que se destaca como protagonista la senda lumínica. En la segunda, en cambio, el camino de luz no está presente en la imagen, y tampoco se construye un espacio, pues no hay profundidad. Se percibe únicamente la iluminación que la estela genera en la figura del personaje, quien al estar en primer plano acapara nuestra atención. El plano utilizado en la primera foto es además más abierto, sesgado y asimétrico que el que se eligió en la segunda.

TP1 | Apropiación fotográfica

Foto Cambi, Rivadavia 9635, Ciudad de Buenos Aires, entre 1939 y 1941

Al leer la consigna de este ejercicio, fue esta fotografía de mi abuelo la primera que cruzó mi mente, por algún motivo que no supe explicar de forma inmediata. La imagen muestra a mi abuelo vistiendo el uniforme del Liceo Naval, al que asistió entre 1939 y 1941. Por este motivo puedo deducir que, en el momento en el que fue tomada la foto, debía de tener entre trece y quince años. Además, la esquina inferior derecha del retrato revela más información de la fotografía que, de haber estado ausente, probablemente habría caído en el olvido: el estudio (Foto Cambi) y la exacta locación donde se tomó (Rivadavia 9635, Buenos Aires).

Fue sorpresivo descubrir la edad que mi abuelo tenía en este retrato. En el pasado la foto había llamado mi atención porque no recordaba ninguna otra en la que mi abuelo luciera tan joven. Pensaba que en la fotografía tendría entre 18 y 25 años. Jamás habría adivinado, sin embargo, que él era aquí tan sólo un muchacho en el umbral entre la niñez y la adolescencia. Sin duda los rasgos infantiles de su rostro fueron para mí eclipsados por el aire solemne y severo de la foto. La persona retratada no luce como yo imagino a un joven de trece años. Su semblante no muestra emoción alguna, excepto por la leve mueca de la boca que sugiere una sonrisa vacía. Sus ojos no miran a la cámara, y no parecen estar observando nada en particular. El uniforme impoluto, la pose rígida y el fondo inmaculado que parece no existir, generan una gran artificialidad en la fotografía.

La fotografía fue encontrada en una bolsa que
contenía algunas acuarelas pintadas por mi abuelo

Cuando examino la imagen, no hay nada en ella que me sugiera algún indicio sobre la personalidad de mi abuelo en ese entonces. El uniforme no me permite siquiera observar alguna característica física: ¿era un muchacho delgado? ¿Cómo eran sus cabellos? (Es irónico, sin embargo, que fue el uniforme aquello que me permitió identificar que la persona retratada era mi abuelo, ya que él fue el único de la familia que concurrió al Liceo Naval). Por esta razón imagino que el resto de los retratos de sus compañeros no habrían sido demasiado (o más bien nada) diferentes. Mientras más observo la fotografía, mi inquietud crece y menos real me parece la persona retratada. Es como si aquel muchacho no tuviese emociones o identidad. Aquello que puedo vislumbrar de su rostro podría ser reemplazado por  los rasgos de algún otro cadete, y eso poco cambiaría en la foto. Esto me remite a la idea de Roland Barthes de que, cuando alguien es fotografiado, esa persona pierde autenticidad y acaba siendo “un sujeto que se siente devenir objeto”. Esta suerte de pérdida de identidad, y el contraste entre la edad de mi abuelo y la rigidez y artificialidad del retrato, constituyen para mí los principales punctum de la imagen. También llama mi atención el fuerte contraste entre el negro del uniforme y el blanco de los guantes (los cuales parecen casi el punto focal de la foto) y del fondo.

Podría intervenir en la imagen mediante un fotomontaje, mostrando a mi abuelo como un juguete que está siendo tomado por un niño, y así trivializar a la Armada y a la vez mostrar la pérdida de identidad que esta genera. Esta segunda idea también podría representarse mediante la repetición de la figura de mi abuelo, quizá con alguna pequeña variación, mostrando la falta de personalidad que los retratos del Liceo Naval sugieren. Tal vez podría mostrar que bajo aquellos semblantes serios y casi inexpresivos existe un mundo colorido e individual, acorde a la edad de los muchachos, que es eclipsado por aquellas máscaras.

Intervención

“NAVY BABY”

En el retrato original de mi abuelo, aquello que más me inquietó y que representó para mí un objeto de reflexión fue la marcada rigidez y artificialidad presente en la fotografía. Esta sensación era generada principalmente por la postura y expresión solemnes de mi abuelo, y por su impecable uniforme. Es claro que este retrato – y sin duda también los de los demás compañeros de mi abuelo – es un reflejo de la disciplina y austeridad típicas del régimen militar al que estos jóvenes de trece años debieron amoldarse.

Por este motivo, mi intención al intervenir en la imagen fue despojar a la Armada de su solemnidad, trivializándola y  hasta ridiculizando el aire severo que se observa en el retrato. Buscando además un modo de resaltar la tierna edad de mi abuelo, la idea de incorporar algún elemento infantil, como los juguetes, cruzó mi mente. Finalmente acabé por realizar un collage en el que la figura de mi abuelo – que en la foto original se mostraba digna y marcial – quedó reducida a la de un insignificante juguete. Busqué resaltar esta idea fusionando su imagen con la llave característica de los juguetes a cuerda, y con la mano de un niño que lo sostiene, evidenciando su ahora menor dimensión. Además opté por recortar estas figuras y situarlas sobre un nuevo fondo: un suelo en el que se encuentran desperdigados algunos otros juguetes.

Mediante esta intervención, sin embargo, se genera otra lectura alternativa de la imagen. Como dije en el análisis de la foto original, me resultaba inquietante que en el retrato no existiera ningún atisbo de la personalidad del muchacho. Esto me sugiere que el régimen disciplinado de la Armada no permitía que cada  cadete expresase libremente su individualidad. Entonces, uno podría interpretar también que mi abuelo, al ingresar en el Liceo Naval, acabó por convertirse en un juguete más de la Armada. La presencia de la llave en su espalda resalta aún más el hecho de que cada individuo en estos regímenes corre el riesgo de transformarse en un mecanismo de un sistema mayor.

Tomé la elección de mantener la imagen en blanco y negro, con la intención de unificar los diversos elementos presentes en esta, y que así pareciera lo más realista posible. De este modo, la rigidez de la figura de mi abuelo podría hacerlo parecer en verdad un juguete. Este es, a mi parecer, el nuevo punctum que se genera en la imagen: el hecho de que el niño no está sosteniendo un  verdadero juguete, sino una persona. Quise además que su imagen estuviera inclinada, para que contraste con la perfecta simetría del previo retrato.

Escena sonora

La artificialidad de la imagen, generada por la figura rígida e inexpresiva de mi abuelo sobre el fondo inmaculado, no me sugiere – en el ámbito sonoro – más que el sonido cercano de los mecanismos internos de la cámara al sacar la fotografía, y la voz proveniente del fotógrafo, indicándole al muchacho retratado cómo posar. Es la dirección escrita en la parte inferior de la foto – Rivadavia 9635 – aquello que le da vuelo a mi imaginación y me permite construir otras capas sonoras.

La fotografía fue tomada muy probablemente en un estudio profesional, cuya ubicación en medio de una avenida garantiza que uno podría oír – atenuado por las paredes y ventanas del local – el bullicio que caracteriza a cualquier calle transitada: ese ruido lejano de una multitud de voces y de los motores de los automóviles (y quizá hasta de alguna bocina).

Mi abuelo de seguro no fue el único cadete retratado aquél día. Imagino que dentro del estudio se encontrarían también otros muchachos de su edad esperando a ser fotografiados. Por esto un sonido más cercano, pero también más tenue, podrían ser los murmullos de los estudiantes conversando entre ellos.

Intervención sonora

https://drive.google.com/open?id=1QKA3o2mrwfoVs5XE71Ej8e8-RMQZ14jP

La intervención sonora tuvo en este caso la función de acompañar a la imagen y reforzarla, resaltando y fusionando los dos aspectos fundamentales que ésta presenta: lo infantil y lo marcial.  

La banda sonora comienza con los sonidos simultáneos de las sirenas de un barco y un desfile militar. De esta forma se buscó en este particular paisaje sonoro representar el tema principal de la fotografía intervenida, sirviendo a modo de introducción de toda la banda para así además abrir el espacio. En cierto punto, este plano que se encuentra en la lejanía y fuera de campo, acaba superponiéndose con el primer plano de la risa de un niño y de sus pasos enérgicos, mucho más acelerados que los de la marcha.

Una vez que la marcha militar comienza a alejarse progresivamente de la escena y que cesa el sonido de las sirenas, se puede oír cómo este niño toma algunos objetos en busca de uno en particular, para finalmente cerrar una caja o baúl luego de encontrarlo. Se buscó representar el sonido del juguete a cuerda que se muestra en la imagen, junto con una melodía diegética. Los sonidos dulces de la música y su ritmo cada vez más lento indican que esta proviene del juguete a cuerda. Dado que su melodía remite a la de las marchas, nuevamente se vincularon los dos aspectos principales de la fotografía.

La sensación de inquietud que se busca generar en el espectador se construye en la banda sonora a partir de la fusión de dos tipos de sonidos contrastantes: los que representan la inocencia y alegría típica de la infancia (la risa del niño y el juguete a cuerda), y los que muestran la rigidez y disciplina de la Armada (las sirenas, los pasos marcados del desfile militar y la melodía marcial).